lunes, 21 de mayo de 2018

El Muro a mi alrededor

"Aquel a quien encierro con mi nombre, está llorando en este calabozo. Siempre estoy ocupado construyendo este muro a mi alrededor. Y a medida que se levanta cada día más y más hacia el cielo, pierdo de vista mi verdadero ser bajo su oscura sombra. Me enorgullezco de este gran muro y lo cubro con polvo y arena por temor de que quede algún agujero en él. Y que a pesar de toda la atención que le presto tengo temor de perder de vista mi verdadero ser" 
                  Rabindranath Tagore
La belleza poética de este poeta no podría describir mejor la construcción de esa máscara social que es la auto imagen, la personalidad que encubre nuestra verdadera naturaleza. Tiene que pasar mucha agua bajo el puente para poder percibir que la raíz de todo el sufrimiento está en nuestro ego. Incluso aunque logremos reconocerlo lo consideramos vital para nuestra supervivencia. Porque el ego es el que produce nuestros temores. Y es una cadena de miedo y reacción ante ese miedo que se retroalimenta y producen pensamientos tormentosos, amenazantes, de ansiedad. Esto multiplicado en la conciencia colectiva del planeta se ven reflejados en el grado de violencia que impera en todos los niveles de la sociedad. Los muros que construyen las naciones, el muro de Berlín, la gran muralla china, el muro de la era Trump, son  iguales al que que se construye en cada ser humano. Es producto de esa visión que lo externo es lo peligroso. Las actitudes xenófobas y racistas están hoy en alza. Todo lo malo viene de fuera. Hemos perdido la capacidad de mirar hacia dentro. Por eso estamos a la defensiva y listos para ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro. El miedo nace de creer que nuestros pensamientos egoicos son la verdad revelada y no una simple opinión. Ese es el error. Si lograras ver una luz que pasa por una grieta de tu espeso muro, puedes reconocerte en ella. Debes seguirla hasta descubrir el camino de vuelta a casa. Utiliza las piedras de tu muro para construir puentes y dar nuevas oportunidades. Ve esa luz en cada situación o persona. Te estarás mirando siempre a ti mismo. La luz da calidez, la calidez bondad y ésta te conducirá por un atajo al amor. Confía, porque como dice el gran poeta sufí Rumi: "Tu tarea no es buscar el amor, sino derribar todas las barreras que has creado entorno a él". @SpoturnoV


lunes, 14 de mayo de 2018

La historia de amor de Ana Bolena y el Mago Merlín


"Oh muerte, méceme dormida
tráeme un silencioso descanso
Deja pasar libre de culpa mi fantasma
cuidadosamente fuera de mi pecho.
Resuenan lúgubres campanas
deja que el sonido de mi muerte hable
Pues debo morir
no tengo más remedio
mi hora de morir ha llegado"
Ana había preparado con esmero la danza que debía interpretar en el baile de disfraces de palacio. Una voz interior le decía que su hora estaba cerca. Tenía una relación no consumada con Henry Percy que estaba llegando a su fin. Ese día, estaba más hermosa que de costumbre. Lo notó al darse cuenta que todas las miradas masculinas se posaban en ella. Esto la inquietó pero rápidamente retomó su compostura y dedicó su sonrisa más luminosa a los presentes. La mirada de águila de Enrique VII de Inglaterra hizo contacto con la suya. Allí supo cual sería su destino. Esa noche brilló, deslumbró a toda la corte. Lo que nadie supo nunca es que los sábados se internaba en la espesura del bosque. Cubierta de una roja capa visitaba a un mago que vivía en la espesura, a orillas del río Saint Francis. Desde niña era su amor prohibido. Sólo la separaba de él los viajes que debía realizar, generalmente al continente donde, contra su voluntad realizó sus estudios. Los vecinos de la aldea decían que se trataba del mismísimo Merlín, desparecido después de la muerte del rey Arturo. Recurrían a él por sus poderes para cambiar el clima. De esta forma sus cosechas siempre eran exitosas. Merlín usó sus fuerzas invisible para propiciar el matrimonio de Ana y Enrique VII, ya que quería dejar su propia descendencia en el trono inglés. El conjuro había tenido éxito porque desde que la vio en palacio el rey no pensaba en otra cosa que no fuera en seducir a Ana. Se rumoreaba que había rechazado todos los embates del rey diciendo "antes de perder mi inocencia prefiero morir". Fue la primer plebeya en acceder a un cargo en la nobleza, porque mientras Enrique agotaba los medios para divorciarse de la reina Catalina le otorgó el marquesado de Pembroque. Después es historia conocida, ruptura con el Vaticano, ceremonia de casamiento primero en secreto y posteriormente en Londres en 1533. El primer sábado posterior a la boda Ana, vestida con su capa roja se interna en el bosque del río Saint Francis. Era una noche de luna llena. Los astros estaban alineados, El caldero humeaba con una pócima secreta compuesta de muérdago, pétalos de rosas, gotas de rocío, miel de las sierras y gotas del ritual de sangre entre ambos. Los animales del bosque quedaron todos en silencio. Se dice que esa noche tembló la tierra. Antes de la medianoche un carruaje llevó de vuelta a Ana a palacio. En sus entrañas llevaba la semilla de Isabel I de Inglaterra. Las intrigas palaciegas, los vaivenes de la política, el carácter ambiguo y errático de Enrique hizo el resto. Ana, condenada por adulterio, incesto y alta traición. Desde el 2 de mayo que fue encerrada en la torre del palacio extraños incidentes paranormales fueron registrados. Cuadros que caían, velas que prendían y apagaban, muebles que se movían y sonidos de ultratumba. Se decía que una extraña sombra se dirigía hacía la torre. Era  Merlín al encuentro con su amada. La mañana del 19 de mayo, día de la ejecución de la reina un pentagrama con extraños símbolos se veía en su alcoba. La muerte no arrebataría el amor entre Ana Bolena y Merlín que continuaba en planos invisibles. El lazo de sangre de la reina y el mago permanecerá en el más absoluto secreto. Sólo este cronista osa en revelarlo. Aún hoy los visitantes del palacio de Buckingham ven el fantasma de Ana danzar como aquella vez en 1522  y los moradores del río Saint Francis escuchan los poemas que Merlín le dedicaba a su amada. @Satsang







domingo, 13 de mayo de 2018

La tormenta y el vaso de agua

Amul era un próspero pastor de la India. Vivía cerca del monte Arunachala, "el lugar donde todos los hombres deben ir algún día",  En tiempos posteriores Ramana Maharshi iría a ese lugar sagrado para encender allí su lámpara, luz y sabiduría que aún hoy ilumina el camino de los peregrinos y buscadores de la verdad. Se decía que tenía doscientas vacas, que abastecían de leche a toda la aldea. La calidad del producto era tal que era reconocida en las regiones vecinas. Cierta noche, una manada de lobos rondaba por el lugar. Presto Amul y otros miembros de su familia pudieron alejarlos, no sin antes tener un saldo de heridos de diferente entidad. Pero el ganado se dispersó. A volverlo a reunir notó con angustia y pavor que una vaca faltaba. Se sintió apenado, triste. Sintió como lo invadía la ira, y se enojó tanto con sus familiares que los hecho de su granja. No podía creer que eso le estuviese pasando a él. Dedicaba sus días a buscar sin éxito a su vaca perdida. Estaba deprimido y apesadumbrado. Sentía que estaba incompleto y que nada volvería a ser como antes. En ese estado, atormentado por sus pensamientos, condujo sus vacas a un abismo donde cayeron y ninguna sobrevivió. Sentado sobre una piedra, respirando hondo para atraer algo de lucidez observaba la magnitud de sus actos. Por una vaca había perdido todo su rebaño y el amor de sus seres queridos. Literalmente había tirado todo por la borda. "He hecho una tormenta en un vaso de agua", se dijo a sí mismo. Esta parábola zen es muy significativa. Amul somos todos, porque cuando esas emociones que no podemos controlar, esos arrebatos de furia, incluso esa situación de desesperanza, de falta de ilusión, de desanimo y de tristeza a todos en algún momento nos han sucedido. Y vaya que hacemos tormentas en un vaso de agua! Y siempre habrá alguien cerca para echarle la culpa de lo que nos pasa. 
Buda decía "el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional". Y tenemos opción, pero lo primero es evitar la tormenta en el vaso de agua y ahogarnos en él. Estamos condicionados a ver el vaso medio vacío, de todo lo que nos falta en la vida. Y nos dejamos arrastrar por esos pensamientos negativos. Te propongo un ejercicio muy simple que va a cambiar tu vida: Cero queja, en pensamientos y palabras como viejas quejumbrosas. Está probado que sostener una idea durante 48 horas cambia la química del cerebro. Al vivir sin quejas empezamos a experimentar algo que no estamos acostumbrados y es sentirnos cómodos. Con nuestro cuerpo, con nuestro espacio y con nuestros seres queridos. A medida que avanzamos en la práctica nos vamos a sentir cómodos incluso con aquellas cosas que antes nos disgustaban. La serenidad y la calma van a dar paso a una progresiva sensación de felicidad. Salimos de la lógica de reaccionar y pasamos a accionar fluyendo con la vida. Cuesta? Si, pero recuerda la milenaria frase de Lao Tzú. "Un camino de mil millas comienza con un sólo paso" @Satsang  

miércoles, 9 de mayo de 2018

Scheherazade-

"Levántate corazón, alza tu voz y canta porque quien no acompaña al coro de la luz, seguirá perteneciendo a los engendros de las sombras"
                                                  Khalil Gibrán
Shahryar era un rey de la antigua Persia, en un tiempo sin tiempo, Su vida transcurría entre sabios, apasionados como él de la alquimia, la astrología y los secretos del cosmos y de la vida. Sumido en sus cavilaciones, meditaciones y procesos de pensamiento abstracto transcurrían sus días. Por la noche, el palacio real se transformaba en un banquete exótico y variopinto, trovadores y juglares, bailarinas y artistas de la comarca, aunque Shahryar muchas veces estaba ausente. El gran visir era quien ejercía la función de gobierno y sólo consultaba al rey en asuntos graves de estado. Alí, el visir creía que su señor estaba medio loco. Laila, la gran reina, era presa de hastío y aburrimiento profundo. Un día un mercader de alfombras le piropeó, arriesgando su cuello. La reina, lejos de denunciar esta herejía hacia su persona, se sintió, por primera vez en mucho tiempo, objeto de atención y reivindicada como mujer hermosa que lo era. Quitó su vestido e hizo el amor con pasión con aquel desconocido. De inmediato fue interrumpida por los eunucos de palacio y llevada ante el rey. Laila fue ejecutada de inmediato. El rey, se prometió a si mismo no ser engañado nunca más por mujer alguna. A partir de ese día, cada compañera de alcoba era ejecutada al amanecer. Scheherazade, la hija de un sultán, se propuso la meta de transformarse en la reina de Persia, pero sin morir en el intento. Cuando sintió que era su hora, se presentó como postulante en palacio. Fue despedida por sus familiares que ya anticipaban su duelo. Ella era una mujer hermosa, pero sabía que no eran tanto sus atributos físicos lo que le permitirían salir con vida. Sobrevivió la primer noche, luego otra y otra. Al cabo de un tiempo Shahryar le pidió matrimonio. Fue la boda más fastuosa e inimaginable que se recuerde. Al cabo de 1000 noches le empezó a relatar a un escriba el más famoso relato árabe: "las 1001 noches". Scheherazade se había preparado con los mejores maestros en las mismas artes y ciencia que el rey. Luego de hacer el amor comenzaban sus relatos. El rey atrapado por sus relato y verborragia terminó enamorándose. Siempre le susurraba al oído "hablas muy lindo". Ella respondía "de las personas y sus acciones te habla cualquiera, quédate con quien puedas hablar del universo". Como decía el poeta:" Hay una trémula primavera en cada invierno del corazón y un sonriente amanecer se esconde tras el velo de cada noche". @Satsang

lunes, 23 de enero de 2017

La Alegría de los Peces

Dos hombres estaban cruzando un río. El más alto, dijo: "Fíjate qué libre y alegremente saltan y nadan los peces. Ésa es su felicidad". Su amigo asombrado lo miró y dijo: "Ya que tú no eres un pez, como puedes saber qué es lo que hace felices a los peces?". Sonriendo respondió: "Dado que tú no eres yo ¿cómo es posible que puedas saber que yo no sé qué es lo que hace felices a los peces?". Luego de pensar cuidadosamente la respuesta el amigo replicó: "Si yo, no siendo tú, no puedo saber lo que tú sabes, es evidente que tú, no siendo pez, no puedes saber lo que ellos saben". Luego de una larga y profunda respiración, el más alto de los caminantes dijo: "Yo conozco la alegría de los peces en el río a través de mi propia alegría". Esta parábola, puede ser comprendida a través de una visión de un mundo en donde el sujeto y el objeto no están separados. Cada cosa que vemos le impregnamos un estado de ánimo. El mismo atardecer puede ser triste para alguien que así se siente. Pero puede ser bellísimo para quien esté contento. Hay un prisma, un velo, un filtro que hace que todos tengamos una mirada diferente. Recordar una canción nos genera emociones diferentes. Puede ser el telón de fondo de un beso apasionado o una ruptura afectiva, lo que su escucha cambia diametralmente, trátese de lo uno o lo otro. Somos como nubes o soles, somos noches oscuras o rayos de luz de luna. El único gesto que puede traer felicidad individual y que es altamente contagiosa es la risa. Capaz de disolver cualquier enojo,tensión, malestar. El sonido de risa es el más desestresante de todos. Prueba poner una sonrisa en tu rostro. Esas curvaturas de los labios produces milagros. No es necesario tener un motivo. Sonríele a tu cuerpo y observa. Un estado de satisfacción vendrá a ti. Nos tomamos todo muy en serio, aprender a reírse de uno mismo es muy saludable y sanador. Mira la naturaleza con una sonrisa. Los árboles y las flores tendrán otros colores., otras texturas, otras fragancias. Las personas se verán diferentes. Cuando lo hagas habrás entendido porqué los peces son felices cuando saltan y nadan en el río. @SV

miércoles, 18 de enero de 2017

Todo es Relativo

Una antigua parábola cuenta la historia de un viejo sabio vivía  en el campo con su nieto. "Un día el joven llega muy agitado a la casa donde vivían gritando: que desgracia! Se ha escapado nuestro único caballo!. Impasible y sin levantar la cabeza de lo que estaba haciendo el sabio exclamó: todo es relativo. A los pocos días entra otra vez agitado el joven y exclama: Que alegría! el caballo ha vuelto y a traído con él una yegua expléndida. El viejo dijo ante la atónita mirada del muchacho: Eso es relativo. A los pocos días el joven montando a la yegua por primera vez se cae y se rompe una pierna. Como pudo, llegó a la casa y con dolor le dice a su abuelo. Que desgracia! Me he quebrado una pierna!. Sereno, el anciano responde: todo es relativo. A los pocos días llegan una comitiva de soldados para en listar jóvenes para la guerra. Al ver al muchacho con su pie entablillado siguen su camino. Esta vez el joven no dijo nada. Había comprendido que gracias a la rotura de su pierna había escapado de una muerte segura en la guerra. Y que si no se hubiese escapado el caballo no habría traído a la yegua. Cuando unas muchachas del pueblo, enteradas del accidente van a verlo exclaman. Que horrible! Que desgracia! El muchacho, con una sonrisa en los labios exclama: Todo es relativo". Observemos. Cuantas veces al día emitimos juicios? Cuantas veces al día por cosas que nos suceden a nosotros, a familiares, a amigos o que vemos por televisión nos alegran, nos entristecen, o nos hacen producir exclamaciones y frases cargadas de emoción?. De amor o de odio? De indignación o placer?. Esas sensaciones de dolor recordado perduran varios días, o nos impiden dormir en la noche. Cambian nuestro humor según estas sean. Somos como un péndulo. Las emociones nos llevan de un lado a otro. Esta parábola zen nos enseña que todo es relativo. Que lo que hoy nos alegra mañana puede entristecernos y viceversa. Si pudiésemos ver la relatividad de todas las cosas seríamos más serenos, más calmos, más sabios. El péndulo estaría en equilibrio, en su centro. Los árboles son así. Un viento intenso puede hacer inclinar sus ramas de un lado u otro, pero siempre vuelve a su centro. Aprendamos de él, mantengamos el equilibrio. Y  por sobre todas las cosas observemos la relatividad de todo suceso. Rumi, poeta del siglo XII lo describe así "Renuncia a la recompensa que merecías. Se feliz. No te lamentes por nada. No anheles nada. Lo que te ha de suceder, escrito esta en el Libro que hojea al azar el viento de la Eternidad" @SV

martes, 10 de enero de 2017

No Te Resistas


"Había un hombre que se turbó tanto de su propia sombra y le desagradaban tanto sus pasos que decidió deshacerse de ellas. El método que utilizó fue escapar. Corrió. Cada que que ponía un pie en el suelo aparecía una huella y su sombra lo seguía de cerca. Atribuyó su fracaso al hecho que no corría lo suficientemente rápido. Corrió más y más rápido hasta que cayó muerto"
                                          Chuang Tsé.
Todos somos ese hombre. Las sombras que nos persiguen son las de nuestros miedos,  ansiedades, temores, culpas. Cuando miramos a alguien esa sombra nubla nuestra visión. Hace que veamos a los demás a través de ella. Vemos la paja en el ojo ajeno. Por eso, es que cuando alguien a través de su presencia nos irradia luz la sombra se disipa. Cuando la sombra vuelve proyectamos en ese mirar nuestra propia sombra. A eso le llamamos decepción. Pero no nos damos cuenta de eso. La otra persona simplemente reflejó la sombra que hay en nosotros. Y cuando miramos nuestro pasado y vemos las huellas que hemos dejado en nuestras vidas tenemos una actitud similar. Responsabilizamos a otros de los que nos han hecho. Ellos son culpables de nuestro sufrimiento, de nuestro dolor. Corremos. Si asumimos que este es un patrón de conducta pretendemos cambiarlo. Indagamos en la sombra, analizamos las huellas.  Nos esforzamos, luchamos con todas nuestras fuerzas contra eso . Ergo la fortalecemos. Un principio de la física, enunciado por Newton, la tercera ley, dice que cada acción genera una reacción, de la misma magnitud y en sentido contrario. Entonces? El Tao, en su ancestral sabiduría, nos dice no hagas nada, en el no-hacer está la solución. El hombre de la parábola corría para escapar. Si se hubiese quedado quieto, en la oscuridad ni sus huellas ni su sombra lo hubieran perseguido. El mensaje es no te resistas, no hagas movimientos mentales para cambiar la situación. Acepta, tu no conoces las vueltas de la vida. No lograr lo que uno desea puede ser una bendición. Acepta cada momento como si lo hubieses deseado. Al aceptar eliminas todas las tensiones, toda la ansiedad, todo el estrés. Al aceptar  las preocupaciones desaparecen y emergerá un estado de felicidad. La felicidad sin motivo es la felicidad verdadera. Si la sombra vuelve no luches, acéptala, no te resistas. La mente en su lógica te dirá que debes hacer, luchar. combatir. La mente es sólo un instrumento. Pero poderoso. En ella muchas de nuestras facetas y personalidades están luchando para tener el control. Vivir en un estado de no resistencia es ir acallando poco a poco las voces de tu mente. Lao Tsé dice al respecto "cuando la mente está quieta el universo entero se rinde a tus pies" @SV