domingo, 12 de junio de 2016

La Mariposa Azul

"Dos niñas, con la curiosidad propia de su edad fueron a pasar sus vacaciones a casa de un viejo sabio. Respondía a cada pregunta que le hacían sin dudar. Las niñas buscaron la forma de engañarlo haciéndole una pregunta que el no podría responder. Para ello se valieron de una mariposa azul que cazaron en el campo. Una de ellas encerraría a la mariposa entre sus manos y preguntaría si estaba viva o muerta. Si dice que está muerta abriré mis manos y la dejaré volar. Si dice que está viva la apretaré fuerte y la aplastaré. Cuando abra mis manos estará muerta. Así, cualquiera sea su respuesta se equivocará. Las niñas fueron en busca del sabio y lo encontraron en meditación. Tengo una mariposa en mis manos, está viva o muerta? preguntó la niña. El sabio sonrió y calmadamente dijo: "eso depende de ti, ella está en tus manos". Nosotros tenemos también una mariposa azul en nuestras manos. Es nuestra vida, y podemos elegir como queremos vivirla y más importante aún es que sensación decidimos experimentar ante los sucesos que se desarrollan en ella. Buscamos respuestas en los demás como las niñas? Nos abrimos a la vida con la libertad del vuelo de la mariposa o aplastamos nuestros sueños en función de las opiniones externas? El viejo sabio tenía todas las respuestas, no por viejo, no por sabio, sino porque se había transformado. Como la oruga dejó la idea de ser quien era, de los apegos a sus costumbres, a su conformismo, a su identidad. Se animó a soñarse a si mismo. Se hizo capullo para adentrarse en sus profundidades internas y cuando estuvo listo desarrolló sus alas. Abandonó sus miedos. Cambió a las hojas por el néctar de las flores, de arrastrarse y reptar a volar, del verde a los más hermosos y brillantes colores. Como dijo el viejo sabio "está en tus manos, depende de ti". @SV