viernes, 20 de mayo de 2016

El Corazón

"Nuestra mayor fortaleza radica en la dulzura y ternura de nuestro corazón"
                                Rumi
Desde nuestra tierna infancia nos programan para actuar en consonancia con las expectativas de los adultos. El amor que recibiremos esta determinado en proporción al cumplimiento de los cánones que nuestros padres y familiares nos imponen. Pasamos del amor incondicional, a medida que vamos creciendo, al amor supeditado a eso. Ya de adultos, cuando entablamos una relación de pareja hacemos lo mismo. Del enamoramiento inicial, donde todo es color de rosa, pasamos a volcar expectativas en el ser amado. Y a veces sin darnos cuenta de ello, pretendemos que sea como nosotros queremos que sea y no como realmente es. Algunas cosas que nos enamoraban de esa persona las empezamos a ver con ojo crítico. Y tenemos la osadía de pedirle que cambie. Queremos ser el centro de atención el mayor tiempo posible de nuestra pareja. En ese punto ambos comienzan a podarse las alas, ya no se permiten volar y desplegar ese esplendor que un día nos cautivó. Ese brillo seductor queremos reducirlo atraparlo de ser posible para nosotros y ahí empiezan los celos. Sin darnos cuenta tendemos a opacar, disminuir y en definitiva controlar al otro. A riesgo de transformarse en una relación adictiva. Porqué nos pasa esto?. Porque el ego, esa voz que hemos creado en nuestra cabeza, que juzga, condena, y a la que le encanta sentirse ofendido siempre ha tomado el control. Al principio era nuestro corazón quien guiaba y se lo permitíamos, sintiendo esa experiencia del amor en su mayor expresión. Ese cambio en la atención es la responsable de todos los conflictos. Nos han dicho que las decisiones tomadas con el corazón son sentimentales y no racionales. Sin embargo se ha descubierto que el corazón tiene un sistema nervioso independiente con más de 40.000 neuronas (neuritas), capaz de tomar sus propias decisiones.Tiene un campo magnético cinco mil veces más intenso que nuestro cerebro y se extiende entre dos y cinco metros fuera del cuerpo. Esta información energética es percibida por aquellos que entran en su campo de acción. Tiene la ventaja sobre el cerebro de no ir a buscar las memorias del pasado para tomar decisiones. Se ha comprobado que el campo magnético del corazón se conecta con el campo magnético de a tierra. El amor se ha vuelto conflicto porque queremos vivirlo desde la mente. Un proverbio dice; "El corazón tiene razones que la mente no entiende". Permite que tu vida dance con la melodía rítmica de sus latidos. Que transite por los caminos de su sabiduría, de su bondad y por sobre todo de su espontaneidad. El gran maestro sufí Rumi dice; "Vende tu inteligencia y compra perplejidad, la inteligencia es mera opinión y la perplejidad es intuición". La intuición es el lenguaje del corazón.@SV