domingo, 14 de junio de 2015

Espiritual

Espiritual significa hacer real las cosas del espíritu. Es más que la aplicación de conocimientos adquiridos en diferentes fuentes o mensajes. Es el vivir acorde a aquello que más nos resuena. A lo que nos permite salir de las cuestiones cotidianas del mundo y ver desde una nueva mirada que nos transforma. Desde allí el espacio tiempo lineal no hace mella en nosotros. Nos nutrimos de estar presentes. El drama cotidiano no nos arrastra y decidimos atraer esas situaciones y envolverlas en nuestra paz. Podemos ser libres en una prisión o podemos ser prisioneros en la más absoluta libertad. El carcelero utiliza al ego y los pensamientos para sus fines. La meditación rompe todas las barreras. Para practicarla no es necesario tiempo. Los diez minutos del trayecto del bus bastan para cerrar los ojos y encontrar nuestro eje. El caminar, el comer o el trabajar mientras los demás crean que estamos en eso si aplicamos la atención correcta hacemos de esos momentos espacios para nuestra meditación. Podría decirse que toda actividad sirve para llegar a nuestro interior. Para el zen esto se llama atención al objetivo primario. Cada cosa que hacemos se lleva toda nuestra atención sin distraernos ni divagar con pensamientos que nos llegan. Para unir nuestro cuerpo y nuestra mente tomamos atención a nuestra respiración. Respirando somos concientes que estamos vivos. El aire que circula por nuestro cuerpo nos hace sentir la energía que fluye por nuestro cuerpo. Estamos así con nuestro ser. Aquel que irradia compasión y amor. Que nos hace vivir en unidad. Con el Yo Soy. El miedo, la ansiedad o las emociones negativas del entorno así como palabras o actitudes no cambian nuestro estado. Porque no son nuestras y al no aceptarlas son de quien las dice o las propicia. El sutra "momento presente momento maravilloso" es la mejor definición de este estado.@SV